Pizza sin gluten + bonus trucos

Si cerramos los ojos y pensamos en uno de los platos de nuestros vecinos italianos seguro que el primero que nos viene a la mente es el de la pizza seguido del de la pasta, y es que, si hay un plato mundialmente conocido y del que no hay lugar en el mundo, diría que no hay rincón en la tierra, donde no se tenga cerca un restaurante, puesto o caravana donde no se vendan porciones de este suculento y versátil manjar; ese es el de la pizza.

Lo que es mucho más difícil encontrar es puestos donde se pueda comer trozos de pizza sin gluten, y es que el mundo del glutenfree no está tan extendido y nosotros queremos poner nuestro granito de arena con esta particular receta de la que esperamos que podáis reproducir para así saborear este suculento plato.

Ingredientes:

  • 75 g de harina de mandioca.
  • 75 g de harina de teff.
  • 100 g de harina de arroz.
  • 100 g de masa madre de arroz.
  • 300 ml de agua.
  • 8 g de cascara de psyllium.
  • 5 g de levadura fresca.
  • 12 g de aceite de oliva virgen extra.
  • 5 g de sal.

Lo primero que vamos a hacer es meter todas las harinas y la sal en un recipiente lo bastante grande para que te permita amasar y luego elevar sin tener que sacar la masa de él.

Preparamos el agua en una jarra medidora, le mezclamos la levadura, el aceite y la cascara de psyllium y lo dejamos reposar unos minutos.

Cuando el agua comienza a gelificar la mezclamos con las harinas y amasamos.

Ahora incorporamos la masa madre de arroz, si no tienes no te compliques y modifica la receta con 50 ml de agua y 50 g de harina de arroz más, pero el toque que le da la masa madre es espectacular.

Una vez lo tenemos todo amasado lo dejamos elevar unos noventa minutos tapada con un trapo o film y ya podemos preparar nuestra pizza.

Una vez elevada nuestra masa empezamos con nuestros trucos para saborear este plato en todo su esplendor:

Lo primero, es que para poder amasar con el rodillo nuestra masa es necesario aceitar el rodillo ya que la masa sin gluten es un poco más pegajosa y te va a costar amasarlo si no es con este truco.

Otro que te va a sorprender es el de mezclar una cucharada de kétchup con el tomate que vamos a ponerle a nuestra pizza.

Otra cosa a mezclar con nuestro tomate son unas hojas de albahaca fresca picada, esto hace que nuestro tomate tenga un toque de alta cocina difícil de superar.

Otro punto a tener en cuenta y del que casi todo el mundo calla es el de los quesos. Casi todos los quesos rallados ¡NO SON QUESOS! Los hacen con la nata que les quitan a las leches y son sobras grasas que te venden como queso y no lo son. Y si te fijas en el precio por kilo, te lo venden a precio del queso más selecto. Si compras cuñas de quesos variados no solo vas a ahorrar, también vas a comer más sano.

Otra forma de sacar esta piza crujiente en la base es poner el horno entre 200 y 220 grados y colocar la bandeja de horno en la parte más baja.

Por último, si al sacar la pizza la colocas en una rejilla de aireación evitaremos la condensación de la base, no se humedecerá y nos la comeremos crujiente y sabrosa sin perder nada de calidad.

Espero que nuestro pequeño manual de este espectacular plato para los amantes de la pizza sin gluten sea de la ayuda necesaria para no echar de menos nuestro pasado con gluten y evitar recaídas perjudiciales para nuestra salud.

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